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El día
29 de noviembre se presentó, en el teatro Victoria de
Barcelona, el nuevo espectáculo del Grupo de Teatro
Social de Femarec, que significa un regreso a la línea
más irónica y desenfadada del grupo, con constantes
gags hablados y parodias de los clásicos del teatro.
Seducidos por la Duda?, parte de dos cuentos de Quim
Monzó -No tengo nada que ponerme y La Fe- que han
inspirado Glòria Rognoni -directora del Grupo de
Teatro- sirviéndole de base para construir un
divertido mosaico de incertidumbres entrecruzadas que
nos lleva de la duda más esencial al más banal
provocando situaciones absolutamente chocantes que
dejan a actores y espectadores sumergidos en la más
profunda confusión. Al ver este espectáculo sólo os
quedará una certeza firme y es que, la Duda, siempre
nos ha acompañado y nos acompañará y que, tal vez,
tanto sólo hace falta aprender a convivir con ella,
... o...
quizás no...
La
Duda, fiel compañera de viaje en el transcurso de
nuestra existencia. Siempre dispuesta, apunto, que nos
sitia y nos confunde.
Es un
signo de inteligència dudar? o por el contrario es una
pérdida de tiempo y un foco de problemas.
Dudar es
una actitud poco preciada y que puede transmitir
cierta debilidad, pero debemos tener en cuenta que la
incertidumbre nos hace reflexionar y razonar
profundamente las decisiones, analizar los pros y
contras, ventajas e inconvenientes, probabilidades de
éxito o de fracaso, y que por lo tanto, una vez tomada
una determinación, nos permite avanzar con la firmeza
que nos da el convencimiento de haber escogido el
camino más acertado.
No
obstante, vacilar demasiado también nos detiene, y
puede hacer que aquel tren tan deseado, la anhelada
cita o el instante de éxito, se nos esfumen ante
nuestro para siempre y en el peor de los casos,
hacernos sentir fatalmente inseguros de todo.
Por el
contrario, no dudar nada está bien visto y valorado
socialmente. Pasamos por alto, no obstante, que a
menudo se trata de una actitud muy inconsciente,
arriesgada y temeraria y que, a la vez, denota cierta
pasividad. Podemos jugárnoslo todo a una sola carta
sin meditar ni evaluar las consecuencias, esto o
aquello, si o no, triunfo o fracaso?
Muchas
veces una pequeña duda sin importancia destapa la caja
de Pandora de nuestra inseguridad, y nos lleva a otro
de más grande y este al siguiente aún mayor y así
sucesivamente hasta el desconcierto total.
Entonces, cual es el término medio apropiado, cuando
dudamos adecuadamente?
Quien lo
sabe? Seguramente esta sea la mayor de las dudas.
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